sábado, junio 16, 2007

Los perros saben donde lo hacen

Hace una semana más o menos, estaba esperando en una de las esquinas capitalinas, sentado en una vereda, viendo los autos pasar, los pitos chillar y los buses volar.
El sol daba ese tono amarillo casi blanco que, incluso con gafas, hiere los ojos.

La sed llegó a límites de deshidratación alarmantes, dejando mi flamante asiento desocupado, caminé en busca de una tienda, al cabo de un instante encontré el negocio, era imposible no verlo a causa de la publicad plástica que tenía pegada desde el ras del suelo hasta donde terminaba la pared.

—Bueeeenaasss, Una coca cola helada por favor —alcancé a decir con lo que me quedaba de saliva.
— Solo tengo grandes y además helada solo tengo agua. —respondió la señora.
— Pues déme una botella de agua helada con gas y un paquete de Hals rojos por favor. —fue lo que dijo mi cerebro antes de lleguen las alucinaciones.

Ya con la venta saldada y el preciado líquido ingresando en mi organismo, decidí esperar ahora en una silla y apoyado en la mesa que la señora de la tienda tenía sobre la vereda.
Mientras miraba el agua embotellada, imaginaba el buen negocio que, debe ser meter agua purificada en botellas y venderla.
A los 10 segundos, yo era ya todo un empresario del agua embotellada, además ya pensaba en cómo diseñar la botella.

—¿De dónde saco el agua? De la llave.
—¿Pero pagar por agua clorada y si viene con arsénico? Deberías entonces encontrar un manantial, incluso puede servir como gancho para la estrategia publicitaria.
—¿El agua de manantial no es de todos? Si, pero no todos se han dado cuenta del potencial que tiene el agua para ser distribuida.
—Pero el agua es vida y si te robas el agua, algo en el ecosistema va a tambalear. ¿A ver? — No dices eso cuando te bañas media hora.
— Y estos manes de ¿dónde sacaran el agua para que les salga más barato? Yo de ti ya no tomo de esa botella.

Era la mágica conversación mental que puede armar uno solo en cortos instantes, las preguntas de ese estilo iban y venían.
Un hecho simple sacó mi cabeza de aquel juego de ángel-diablo. Juego que se evaporó en desde gota que se me había derramado en la mesa.

Un perro, pelo corto, amarillo con patas blancas, un perro de esos que uno se puede encontrar en todo el mundo —a veces pienso que cuando Saint-Exupéry escribía sobre el zorro en el Principito de seguro, tenía uno de estos ejemplares cerca—.

El perro de esta historia caminaba seguro y decidido sobre la vereda de en frente iba a encontrar algo. Y no demoró en hacerlo.
Su meta era un hueco en la calzada, supongo que hace algún tiempo ahí había un árbol o es un hueco para en un futuro plantar un árbol, entonces el animalito en cuestión, se acercó, lo olió y seguido de eso, puso el mayor énfasis en saciar su necesidad biológica #2.
Al finalizar; el perro sin un peso encima, tapó con tierra el paquete que dejó y se fue por donde vino. Éste pudo ser un hecho aislado, si no era porque el juego ángel-diablo se encendió enseguida.

— Ya ves, es buen negocio lo del agua, incluso la puedes vender para limpiar caca.
— Acuérdate lo que decía Ivan: “ El agua es vida, pero nosotros con cagamos sobre ella”

El agua es vida, nadie lo niega y nosotros somos lo mejor sobre el planeta para desperdiciarla y darle mal uso.
Me siento mal cuando un perrito, —por instinto o por lo que sea—, no usa agua para contaminarla, claro un perrito no lava el auto con la manguera. Pero tampoco que caga sobre ella.

Me sentí mal por el desperdicio de agua, levanté lo que quedaba en la botella y de un solo bocado la terminé. Arroje la botella a la basura mientras revisaba el reloj para ver si eran las doce y podía pagar mis impuestos en el Banco.
Caminé dos pasos y me pregunté ¿Cuánta agua habrán usado para fabricar la botella que acabo de botar? ¿Paradójico no?

2 comentarios:

Materia Invisible dijo...

Mi abuelo dedicó sus ultimos años de vida a la venta de filtros de ozono para la purificación de agua. Un buen día mi abuela sugirió vender agua en botellas, y a mi abuelo le pareció una idea descabellada. ¿Como alguien podría vender agua? ¿El agua no es de todos?

Tengo una abuelita con visión...

pastv dijo...

MI: si tu abuelita hubiera ejercido más presión, mínimo y no tenias que trabajar o trabajas en la embotelladora con los beneficios que eso pueda tener. Y yo tendría una conocida multimillonaria...
Saludos.