sábado, febrero 13, 2016

Despedidas

*click click click
— Hola, Pastv 
— Hola, buenas tardes 
— ¿Has visto a ese chiquito que suele trabajar contigo por esta zona?
— Si, se fue a almorzar
— ¿Y tú no almuerzas? 
— No, tengo un montón que hacer, creo que voy a morir sentado 
— No digas eso chico, yo te gano 
— No creo
— No apuestes
— Le dices al chiquito que lo vine a ver 
— Porsupuesto 
*click click click

Ps. El personaje de esta conversación murió esa noche de un infarto, donde quiera que esté aquel cubano, espero que la este pasando bien y tenga mucho material para dibujar a su mano. 


sábado, enero 30, 2016

Feliz febrero

El otro día en la mañana masticaba la idea del año viejo, por esas cosas que uno no sabe porque pasan, luego de un rato conversaba de lo mismo con la gente del laboratorio -en el que trabajo, vivo, como y casi duermo- sobre el fin de año y las razones para festejarlo por lo alto, con una gran fiestota o reventando un pedazo de país con pirotecnia, quemando un año viejo -de tres pisos y que cuesta una semana de trabajo-. Muñequito que representa lo malo del ciclo que acababa. Luego conversar un montón la conclusión a la que llegamos fue que como humanos que queremos evolucionar y trascender y para eso necesitamos cerrar ciclos, saber que si la vida nos trató a la patada, o que si el destino nos trajo limones y no pudimos hacer la limonada, tenemos una oportunidad de pasar la hoja, de empezar de nuevo, muchos lo llamarán el cuaderno en blanco, otros con más conciencia de que todo esta conectado solamente dirán que hay reparar las cagadas e intentarlas hacer mejor. Eso es lo mejor del inicio de cada año, lo cual siempre es bueno y aunque tomemos como referencia que un pedazo de masa que orbita alrededor de una bola de gas que se quema pase por un mismo punto, termine el ciclo y automáticamente genere uno nuevo es punto de reflexión que me encanta, ese pequeño instante de lucidez que te dice: acertaste en esto y la cagaste en todo lo demás.


Este año se cayó el instante de lucidez, así que con ello, el examen de conciencia de lo bueno y lo malo, no apareció, por un momento pensé en que esa falta del “click del año nuevo” se fue para siempre junto a la idea de papa noel o de saber cómo se hacen los efectos de Star Wars. Lo busqué y no lo encontré; así que a la cansada me dije: !bienvenido a un nuevo peldaño en la escalera de ser un viejo temático!.

Lo que no me esperaba es que el “click del año nuevo” se genere en un bus urbano más allá del 20 de enero y que llegue con la ola de imágenes en ese efecto fast foward pendejo al que nos tiene acostumbrado Hollywood, desde ahí he estado pensando en lo que puedo mejorar y en lo que hay que dejar de lado, entendiendo que eso de bajar de peso o ir al gym no son propósitos válidos, si no que hay tener uno solo que hay que mantener siempre y ese es:


Vivir malditamente bien, en paz y sobre todo sin joder a los demás.


Luego de tener en claro que ese debe ser mi propósito año a año, no me queda más que decir:



Feliz año a todos, aunque sea febrero. 

lunes, septiembre 01, 2014

Ruido

Soy de los que muchas veces he dicho, al diablo, lo que yo necesito es mandar todo al diablo e irme a atender un bar de cócteles de muy buen sabor hechos con tragos baratos en una playa cercana al paraíso. Y sé que muchos de los que me leen seguramente han pensado lo mismo alguna vez. 

La imagen costera se enfoca mientras seguimos soñando, el pedazo de mar que nos gusta, la tranquilidad de vivir todo el día en chancletas, mojitos de colores y temporada baja de turistas, todo se aclara y toma la forma de nuestra playa soñada; suena el teléfono, vibra un mensaje en el smart phone, las ideas de un mar azul y atardeceres naranjas y palmeras verdes se esfuman, vuelves de un porrazo a la realidad y luego de responder la llamada, reír o enojarte con la imagen que te llegó al teléfono, solamente queda la pregunta en el aire: ¿por qué no me largo de una vez? 

viernes, agosto 23, 2013

El quechuchismo que saluda al turista.

Muchos, o la gran mayoría de gente que habita en Quito, se enteró - o se enterará gracias a la campaña de reelección del actual alcalde-  que la ciudad fue premiada internacionalmente por ser uno de los mejores destinos turísticos del mundo.
!Bien por Quito!, la ciudad hecha de montañas, iglesias, casas nuevas y coloniales,mpe4o sobre todo hecha por personas que con un montón de problemas tienen aún ganas de salir a la calle a vivir. *

En esas salidas, me tocó el turno de ir al IESS para algún trámite que no viene al caso mencionar, para no hacer largo el cuento, al salir de la agencia sin el papel que fui a buscar me encuentro con un extranjero gesticulando frente a dos policias metropolitanos.
Los dos individuos en cuestión parecían que estaban en alguna función de un mimo, ya que se los notaba distendidos y sin preocupación alguna por intentar  entender al sujeto, me acerqué a preguntar si podía ser de ayuda.
-Me han robado -dijo en un peor inglés que el mío- ? Qué y en dónde te robaron? Pregunté.
-el celular en el trolebus- fue la respuesta que no se hizo esperar.
El señor, dice que le han robado el teléfono en el trole. ? Qué hace? -les pregunto.
Nada, no hay cámaras en el trole, igual está lleno y mínimo el ladrón se bajó junto con él. -decían los policías mientras señalaban al espantado.
Ya un poco más enojado les digo: ?en serio no hay cómo hacer nada más?
-nop, y por favor dígale que se tranquilice al señor y que continúe su viaje por Quito.
Ya no me acuerdo que le dije exactamente al pobre tipo, no quedó otra que pedir disculpas por los dos ejemplos del buen proceder metropolitano.
Seguir mi camino de mal modo y esperando que la inseguridad no se aproveche también del premio a la ciudad, porque con policías metropolitanos cómo los que cuento por acá, nos toca cuidarnos unos a los otros.

Ojos abiertos y buen fin de semana.

* Tomo la idea de vivir en la calle cómo el hecho de la convivencia y no solamente al transitar de un espacio.